1. Juego colectivo de 7 contra 7, 6 jugadores “de campo” más el portero.
2. El objetivo principal es introducir el balón en la portería contraria, es decir, meter gol.
3. El balón puede ser agarrado con una o dos manos para lanzar a portería o pasar a un
compañero. No se puede tocar con la pierna o el pie (de rodilla para abajo).
4. Se pueden dar 3 pasos sin necesidad de botar, tanto antes como después de utilizar el bote.
5. Para avanzar se debe botar el balón con una mano y sin agarrarlo.
6. Sólo el portero puede pisar dentro del área restringida y tocar el balón con cualquier parte de su
cuerpo, pero en cuanto sale de dicho área se le aplican las mismas normas que a los demás.
7. Cuando el balón sale por un lateral, un jugador de campo del equipo que no lo envió fuera realiza
un saque de banda con la mano, apoyando un pie sobre la línea de banda (defensa a 2 m. mínimo).
8. Si el balón sale por el fondo, será el portero quien realice el saque de portería, sin importar qué
equipo envió el balón fuera, pudiendo realizarlo desde cualquier lugar dentro del área.
9. Se permite bloquear el camino al jugador adversario con el tronco, pero no sujetarlo,
empujarlo o golpearlo, en cuyo caso el equipo infractor recibe una falta en contra (que se saca con
golpe franco), pudiendo ser expulsado el jugador infractor si la falta es grave.
10. Se sancionará con penalti (“7 metros”) cualquier infracción que perjudique una acción clara del
jugador atacante para conseguir un gol, por ejemplo:
a. Golpearlo o empujarlo cuando está lanzando a portería.
b. Pisar dentro del área cuando está lanzando a portería.
Que es balón mano
El balonmano o hándbol (ambos términos procedentes del término alemán Handball) es un deporte de pelota en el que se enfrentan dos equipos. Cada equipo se compone de siete jugadores (seis jugadores y un portero), pudiendo el equipo contar con otros siete jugadores reservas que pueden intercambiarse en cualquier momento con sus compañeros. Se juega en un campo rectangular, con una portería a cada lado del campo. El objetivo del juego es desplazar una pelota a través del campo, valiéndose fundamentalmente de las manos, para intentar introducirla dentro de la meta contraria, acción que se denomina gol. El equipo que marque más goles al concluir el partido, que consta de dos partes de treinta minutos, es el que resulta ganador, pudiendo darse también el empate.
Han sido numerosos los juegos de pelota que han utilizado las manos a lo largo de la historia; no obstante, el balonmano moderno es relativamente reciente, pues sus primeras reglamentaciones se remontan a los últimos años del siglo XIX y la estandarización definitiva de las mismas no llegó hasta 1926, año en que se uniformizaron las reglas para el juego entre equipos de once jugadores y al aire libre.1 Dicha modalidad llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, pero con el paso de los años, el balonmano comenzó a practicarse en pista cubierta, lo que hizo que el número de jugadores se redujera a siete. Pese a que durante un tiempo convivieron el balonmano a once y a siete, solo este último pervivió, debutando como deporte olímpico en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972.1